Las historias que compartimos también construyen salud. Desde la Red MIMA, en Sevilla, hemos impulsado la creación de una serie de cuentos comunitarios escritos por los activos de salud del territorio, una iniciativa que busca dar voz a las personas, reconocer sus conocimientos y poner en valor las experiencias que enriquecen nuestra comunidad.
Estos cuentos nacen del conocimiento y las vivencias de quienes forman parte del entorno comunitario y contribuyen, desde distintos espacios y experiencias, al bienestar colectivo. A través de sus historias, nos acercamos a otras formas de mirar la salud, descubrimos el valor de las relaciones y los apoyos cotidianos y reconocemos la riqueza de los recursos que existen a nuestro alrededor.

La iniciativa parte de una idea fundamental: la comunidad también es fuente de salud. Las personas, las entidades, los espacios de encuentro y las redes de apoyo desempeñan un papel importante en nuestro bienestar. Visibilizar estas realidades a través de los cuentos permite reconocer su valor y acercarlas al conjunto de la ciudadanía.
Además, la creación de estos relatos es una forma de fomentar la participación comunitaria, favorecer el intercambio de conocimientos y fortalecer el sentimiento de pertenencia al territorio. Las historias se convierten así en una herramienta para compartir experiencias, generar conexiones y seguir construyendo una comunidad más participativa y comprometida con su salud.
Con esta iniciativa, desde la Red MIMA seguimos trabajando para reconocer y visibilizar los activos de salud de nuestro entorno, recordando que detrás de cada recurso hay personas, experiencias y oportunidades para cuidarnos.
Porque una comunidad que comparte sus historias también comparte sus fortalezas.